El futuro del desarrollo argentino enfrenta un desafío silencioso pero determinante: la caída de la tasa de fecundidad por debajo del nivel de reemplazo. Con una proyección hacia un envejecimiento poblacional acelerado, nuestro país se encamina a una fase de estrés previsional y sanitario entre 2035 y 2045, lo que pone bajo una presión crítica la sostenibilidad de nuestro sistema de protección social y del transporte de cargas. A diferencia de las economías avanzadas, que poseen mayor margen fiscal y productividad, Argentina depende esencialmente de su fuerza de trabajo y de un equilibrio sano entre población activa y dependiente. El ajuste no es una posibilidad hipotética, sino una trayectoria inevitable que requiere decisiones estructurales hoy para evitar una carga contributiva asfixiante mañana. Te invitamos a profundizar en este diagnóstico demográfico y conocer por qué la sostenibilidad del sistema de bienestar exige un replanteo estratégico inmediato.
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